martes, 16. diciembre 2003
Jaime, 16 de diciembre de 2003 9:03:20 CET

Ya es Navidad en La decadencia del ingenio


Una diputada popular ha pedido que se condecore a los miembros de una subcomisión parlamentaria, cuyo trabajo un poco más y no sirve para nada. No seré yo quien le niegue una medalla a tan digna servidora, entre siesta y siesta, de los intereses patrios. Es más, yo le daría encantado una o dos condecoraciones, aunque me temo que las únicas que podría conseguirle serían las que uno puede encontrar dentro de un Kinder Sorpresa.
Yo no he trabajado tan duro como esa señora, sólo faltaría, así que no aspiro a que me cuelguen una medallita de la solapa. Ni siquiera un pin. Pero creo que tengo derecho a unas vacaciones. Y, como en vacaciones uno tiene más tiempo libre, resulta que no voy a tener tiempo para escribir por aquí hasta el año que viene. Vamos, que no es plan de acercarse mucho al ordenador cuando uno tiene fiesta.
Es una pena, porque quería decir alguna cosilla sobre esa encuesta que comenta JR, según la cual el 64 por ciento de los españoles separa la basura. Creo que buena parte de esos dos tercios no ha comprendido la pregunta y en realidad hacen lo mismo que yo: separar la basura, sí, pero sólo de las cosas que no son basura, no sé si me explico.
Pero estaba hablando de mis vacaciones. Quería añadir que a mí las Navidades me gustan. Algunos critican el consumismo de estas fiestas, pero a mí me gustaría que todo el mundo pudiera ser consumista incluso a fin de mes. Otros hablan de la hipocresía que supone tener buenos sentimientos apenas un par de semanas, pero digo yo que sería peor no tener ni un mísero buen sentimiento de esos en los doce meses del año.
Obviamente, no todo es bueno en Navidad, a pesar de que incluso hace frío -es que también me gusta el frío-. Por ejemplo, mis tías, que no tienen nada que envidiar a las tías Agatha y Dahlia de Bertie Wooster. Son más o menos como ellas, sólo que sin fortuna heredable.
En definitiva, que entre que me voy a pasar unos días fuera y que voy a estar demasiado ocupado durmiendo, comprando regalos y peleándome con mis tías -especialmente con Mercé, para que suelte la botella de cava-, será mejor que me vaya despidiendo hasta el año que viene, no sin antes desearos felices fiestas y constitucional año bueno. Esperemos que en 2004 no entre la guardia civil a disolver el parlamento catalán y que Atutxa recupere la cordura que mostraba no hace tanto tiempo.
No sé qué pasa, pero siempre acabo hablando de política.


 
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