viernes, 29. noviembre 2002
Jaime, 29 de noviembre de 2002 9:16:36 CET

Televisión y cultura


El Cultural, suplemento del diario El Mundo, ha pedido a "37 personalidades de todos los ámbitos de la cultura" nada menos que "una idea para salvar la televisión, ahora que la cultura parece retroceder agonizante entre el fango rosa de la programación".
Para empezar no sé si jamás ha habido (ni si puede haber) relación entre la cultura y este medio, excepto tangencialmente. Por ejemplo, cuando pasan una película para hacer de relleno a los anuncios. Así que más que retroceder agonizante, la cultura simplemente se lo mira todo de lejos. Como siempre.

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Jaime, 29 de noviembre de 2002 1:06:27 CET

Televisión y cultura


El Cultural, suplemento del diario El Mundo, ha pedido a "37 personalidades de todos los ámbitos de la cultura" nada menos que "una idea para salvar la televisión, ahora que la cultura parece retroceder agonizante entre el fango rosa de la programación".
Para empezar no sé si jamás ha habido (ni si puede haber) relación entre la cultura y este medio, excepto tangencialmente. Por ejemplo, cuando pasan una película para hacer de relleno a los anuncios. Así que más que retroceder agonizante, la cultura simplemente se lo mira todo de lejos. Como siempre.
Aun así, la mayoría de los entrevistados lloran pidiendo programas culturales. Fernando Savater, por ejemplo, reclama un espacio "dedicado al libro y dirigido a los jóvenes". Otro filósofo, Francisco Mora, propone que cada día se dediquen al menos treinta segundos a retransmitir la imagen de un cuadro, acompañada de una pieza de música clásica.
Según el director de cine Manuel Gutiérrez Aragon, que estos programas tengan éxito no ha de ser muy difícil: "La televisión tiene mucho de hábito y el telespectador acabaría por aficionarse a programas culturales". Y eso, para algunos, en realidad no tiene importancia. Por ejemplo, el también cineasta Vicente Aranda pide una "enérgica renovación de criterios". Es decir, no darle al público lo que pide, sino lo que las elites saben que necesita. Y Chus Visor llega a decir que a la televisión "hay que salvarla del público". O sea, la tele para la minoría, siempre.
El delirio llega a su punto más alto con el director de orquesta Cristóbal Halffter: "Es urgente que enseñemos de nuevo a esa amplia base sobre la que se asienta la pirámide social, hoy semiidiotizada, autosatisfecha y dirigida a distancia, a leer, pensar y sentir en razón de las columnas en las que se apoya nuestra civilización: la Filosofía Griega, el Derecho Romano, el Cristianismo, y la evolución continua y en paralelo del Pensamiento, las Ciencias y las Artes". Las patéticas mayúsculas son suyas.

Tópicos
Todos ellos parten de dos tópicos muy ligados: 1) la gente es tonta y verá lo que le echen, sin discutir. Y, en consecuencia, 2) hay que cultivarlos, rescatarlos de la barbarie, poner a Sánchez Dragó en prime time por indicación terapéutica.
Pero creo que es un error pensar que el hecho de que la gente vea programas idiotas quiera decir necesariamente que esta gente sea idiota. Más bien creo que la mayoría sólo queremos desconectar un rato, descansar, dejar la mente en blanco. Y la televisión es el mejor medio para conseguir tal cosa: narcótico, sedante, pasivo. La tele está pensada para adormecer. Y eso no tiene por qué ser malo: todos necesitamos descansar un rato.
Así pues, la mayor parte de la audiencia simplemente le ha dado el uso más adecuado a la cajita: evasión, desconexión. Aunque tenga otras posibilidades, éstas no son ni mayoritarias ni las más adecuadas. Por ejemplo, para ver una película, lo mejor sigue siendo ir al cine. Aunque la cultura pueda ser cosa de masas (ejemplo: el éxito de Woody Allen), no tiene por qué estar presente en todos los medios de masas.
Alguno de los 37 me parece, pues, más acertado. Por ejemplo, el filólogo Francisco Rico dice, casi en tono de sorna, que para hacer una televisión de calidad hace falta "gastar dinero y no querer ganarlo". Cosa que no es el principal objetivo de las cadenas, claro está. Y, aunque no acaba de trasladar la responsabilidad a la audiencia (al fin y al cabo, si la mayoría quisiera televisión de calidad, la tendría), la comisaria de exposiciones Rosa Martínez asegura (en una frase que me recuerda a un texto de Txema), que "frente a receptores con criterio desaparecen los emisores zafios".

Apéndice: la Venus de Willendorf
La galerista Helga de Alvear también propone sus cuatro cosas para arreglar la televisión. Comienza quejándose de lo light que son casi todos los programas, para luego coger carrerilla, quejarse también del Prado, del poco conocimiento que se tiene de arte contemporáneo y rematar preguntando: "¿Cuántas personas con menos de 30 años saben qué es la Venus de Willendorf (escultura del Paleolítico)?" Siendo del Paleolítico, no entiendo por qué pone la barrera en los 30 años. Los de 40 aún eran niños cuando la esculpieron. En todo caso, y por si hay algún despistado que se sienta aludido por la buena señora (como yo mismo), aquí dejo una fotito, por si os la encontráis por la calle. A la galerista, no a la Venus.


 
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