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Fragmento de una historia de la escritura
Antes de la invención de la imprenta, los libros eran artículos muy costosos, de lujo, al tener que copiarse a mano. Se calcula que tres monjes morían en el proceso de copia de cada libro. De media. Porque, por ejemplo, algunos documentos recogen que con cada copia de un libro de poemas del abad Marius Benedettus morían siete u ocho monjes, si bien es cierto que en este caso la mayoría se suicidaba. Esta elevada mortandad hizo temer por el futuro de la civilización tal y como la conocemos, ya que los monjes no se reproducen. Ni por partogénesis, ni entre ellos, ni recurriendo a monjas. Salvo excepciones, claro. Esto significaba --y aún significa-- que los conventos dependían de la caridad de otros estamentos sociales, que no estaban obligados a donar a sus hijos, y menos teniendo en cuenta el peligroso futuro que les esperaba. Los padres preferían que el niño ayudara en el campo o en la zapatería, a riesgo de que pasara hambre, enfermara o ingiriera accidentalmente alguna gunufreta. La situación de estos religiosos mejoró a principios del siglo 13, cuando un monje de Burdeos introdujo una novedad en su tarea que salvaría muchas vidas. Este monje decidió acortar la longitud de las plumas y limar el extremo superior, habitualmente de madera y acabado en punta. Gracias a esta innovación, los monjes no corrían el riesgo de clavarse el utensilio de escritura en el ojo al quedarse dormidos durante su trabajo. Obviamente, la vida de los copistas seguía siendo dura, ya que la gente continuaba empeñada en escribir libros en lugar de hacer cosas de provecho como, por ejemplo, lavar la ropa o inventar cosas grandes y de colores bonitos.
(Julius Adenauer, Breve historia de la escritura p. 879 y ss.)
A todos
PRESENTADOR: Los recientes atracos han sembrado el miedo entre los vecinos y comerciantes de la zona. (Imágenes de gente corriendo despavorida por la calle, con los brazos en alto y gritando de terror.) PRESENTADOR: Tenemos con nosotros a Evaristo Cienfuegos, defensor de la libertad de posesión de armas. Buenas noches. EVARISTO: Buenas noches. P: Por lo que entiendo, ¿usted cree que si los vecinos dispusieran de armas para defenderse, la criminalidad bajaría en picado? E: No es exacto. Yo creo que hay que matarlos a todos. Hijos de puta. Son unos hijos de la gran puta. P: ¿Perdón? E: Sí, mire, si los matáramos a todos, nadie robaría y nadie sería robado. P: No deja de tener su lógica, pero ¿quiénes son todos? E: Coño, pues todos. Usted, yo, el cámara, los vecinos, los ladrones, Bush, Zapatero, esos rusos borrachos, mi amigo Matías que me estará viendo y al que aprovecho para saludar, todos. Sin excepciones. P: Er, pero... E: Sí, reconozco que es una solución radical y que presenta serios inconvenientes. Como por ejemplo, ¿quién disfrutará del bienestar creado gracias a la erradicación a tiros de las personas? P: Bueno, sí, por ejemplo. Pero se me ocurre otra cosa. E: Dígame. P: Al final quedará solo uno. E: Sí, y se tendrá que pegar un tiro. P: Ah, claro. ¿Y si se queda sin balas? E: Puede saltar desde un ático o cortarse las venas. P: ¿Y si resulta que es muy religioso y no quiere suicidarse? E: ¡Qué hijo de puta! No había pensado en eso. Pues mire, empezaremos por los creyentes y dejamos para el final a los ateos. Que también son unos hijos de puta, no le digo yo que no. P: ¿No cree que puede haber soluciones moderadas que den buenos resultados? E: No. P: Como por ejemplo, una mayor presencia de la policía. E: No. P: Ehm... ¿Puede desarrollar su argumento? E: No. P: (...) E: Yo soy un hombre de acción. Que mis obras demuestren que jamás estuve equivocado. Hay que matarlos a todos. P: Bien, sí... Er... ¿Este hombre está loco o es el único cuerdo en esta sociedad inhumana y sin valores? Eso deben decidirlo ustedes. Pueden votar enviando un mensaje al 55552. Seguimos con temas de actualidad. Un estudio muy solvente demuestra que todos ustedes deberían estar muertos. ¿Demasiados microbios? No, demasiado tomate. Se lo explicamos después de la... ¿Pero qué...? ¡Suelte eso! ¿Qué hace? ¡Socorro! E: ¡Hijos de puta! ¡Sois todos unos hijos de puta! LOCUTOR: Buenas noches, interrumpimos la programación por motivos técnicos ajenos a nuestra voluntad, aunque a ese hijo de puta ya le teníamos ganas desde hacía tiempo. Les dejamos con una reemisión de nuestro programa de cocina presentado por otro de esos vascos. Hoy: tortilla de gunufretas.
Desintegración
Según el profesor de universidad estadounidense José María Aznar, España corre peligro de desintegrarse. Efectivamente. Y no sería la primera vez que ocurre algo parecido. Jakob Adenauer publicó en 1994 una serie de artículos en The Nature of Science que demostraban que Asnalia, un pequeño país del centro de Europa, se había desintegrado a mediados del siglo 16. La razón: un exceso de optimismo por parte de un químico que manejaba con alegría ciertos ácidos. Los documentos de la época hablan de una explosión que se oyó desde los Urales hasta Finisterre. Según Adenauer, para evitar que las naciones se desintegren hay que prohibir los experimentos en casa y con gaseosa. "De haberse producido estas pruebas al aire libre --explica-- apenas se hubieran desintegrado dos o tres ciudades, dejando un vacío espacio-temporal manejable que nos hubiera explicado mucho acerca del origen del universo. De qué color era, si se expande, si encoge al lavarlo con agua caliente y ese tipo de cosas". Por cierto, Asnalia era un bello país exportador de gunufretas, una fruta que también se desintegró. La gunufreta era amarga y olía francamente mal, pero al menos antes teníamos y podíamos escoger si nos las comíamos o se las dábamos a los cerdos más viejos, que era lo que todo el mundo hacía. Sobre todo porque en el interior de la gunufreta vivía el microorganismo causante de la minositis, una desagradable enfermedad. Sus síntomas: náuseas, dolor de estómago, fiebre, ganas de bailar y una terrible adicción a las gunufretas. Ah, el ser humano, capaz de lo mejor y de lo peor. Como acelerar la muerte de los cerdos con gunufretas. Qué asco de fruta, de verdad, qué asco. Había hasta una receta de tarta de queso con gunufretas. Repugnante, verdaderamente repugnante.
Tarta de queso con gunufretas Ingredientes para cuatro personas: 1 tarta de queso casera. 4 gunufretas pequeñas o 3 medianas. 2 grandes pueden servir. 1 si es muy grande, tipo melón cantaloupe, pero de esas no existen.
Preparación: Hacer una tarta de queso casera. Pelar las gunufretas y cortarlas en rodajas. Colocarlas encima de la tarta y servir. Antes de comer, quitar las gunufretas de encima, que están asquerosas, y, si es posible, rascar con un cuchillo los restos de gunufreta que hayan quedado sobre la tarta. Provocarse un vómito por si hemos ingerido accidentalmente algo de gunufreta.
El tío Sam
Nos encontramos con Osama Bin Laden en una cafetería del centro de Barcelona. Preguntado acerca de los motivos que le han impulsado a visitar la ciudad mediterránea, Sam contesta que ha venido simplemente a tomar un café. "Aunque aquí lo sirven siempre requemado y amargo. No sabéis hacer un expreso en condiciones, no me extraña que todo el mundo pida cortados, malditos infieles, ¡tendréis lo que os merecéis! ¡ALÁ ES GRANDE!" Los periodistas estamos siempre donde está la noticia, pero después de oír aquel grito, saltamos todos detrás de la barra, esperando que la noticia estallara lo más lejos posible. Sam nos calmó: "Pero, hombre, que era broma. El café es una mierda, pero era broma. No llevo nada, tocadme la cintura, ¿veis? Además, yo no me encargo de los atentados suicidas. ¿Acaso el presidente de la Coca-Cola hace fotocopias? Pues eso". Ya casi repuestos del susto, aún blancos y con las piernas temblando, le preguntamos por la tregua ofrecida a Estados Unidos. "Me conservo muy bien, pero ya tengo una edad. Me apetece retirarme y dedicarme a mis cosillas. No sé, casarme con varias personas, cuidar bonsáis, torturar infieles. Lo típico. Pero no creo que Bush acepte. Es un rencoroso". En cuanto a la victoria electoral de Hamas, Sam cree que son unos blandos: "Elecciones... Pudiendo matarlos a todos..." Aprovechamos para preguntarle por cuestiones de política nacional. "A mí no me gusta el estatut. Es muy laico. Igual suena políticamente incorrecto, pero yo pondría algo acerca de matar a todos los infieles". Sam no deja pasar la oportunidad de hablar de fútbol: "El Barça va bien, ¿eh? No me gusta mucho eso de que enseñen las piernas, yo los mataría a todos, vamos, pero igual llegan lejos este año". Por último, le pedimos algún avance de sus operaciones futuras. "Ah, eso no puedo decirlo. Tampoco lo tengo decidido del todo. En realidad, me conformo con no despeñarme por las montañas esas del Pakistán. Un día me voy a caer de cabeza y me voy romper todos los piños. En todo caso, recordad que la vida da sorpresas, como dije cuando le quité el burka a mi tercera esposa. O a lo que creía que era mi tercera esposa. En todo caso, hay que saber aprovechar lo mejor de esas sorpresas, como añadí la misma noche".
En directo
PRESENTADOR: Y ahora conectamos con Arturo Sigüenza, que nos dará la última hora del caso Matías, desde el departamento científico de la comisaría de policía de Balmes, en Barcelona. ¿Alguna novedad, Arturo? REPORTERO: Buenas noches, Juan Luis. Está a punto de comparecer el jefe del departamento científico. Todo apunta a que tiene información acerca de la palanca hallada en el coche de Mateo Lucas y que podría ser el arma homicida. Ahora mismo se abre la puerta, Juan Luis, de la sala de prensa donde nos encontramos convocados los medios de comunicación y, sí, es Alfonso Martínez, jefe del departamento científico de los mossos de esquadra, que se dispone a comenzar su declaración. Si te parece, Juan Luis, le escuchamos. PRESENTADOR: En directo para todos ustedes, el jefe del departamento científico de los mossos de esquadra con las últimas novedades respecto a la investigación del caso Mateo. ALFONSO MARTÍNEZ: Buenas noches a todos, gracias por haber venido. Como ustedes ya sabrán, hemos estado analizando la sangre y los tres cabellos encontrados en la palanca que a su vez se hallaba en el vehículo particular de Mateo Lucas, principal sospechoso en este caso. Estamos en condiciones de avanzarles que la sangre y los cabellos hallados en el mencionado instrumento son compatibles con los de la víctima. También les podemos decir con una seguridad razonable que la herida en el cráneo es asimismo compatible con el mencionado instrumento metálico y contundente. REPORTERO: Noticia bomba, Juan Luis, noticia bomba: la sangre, el cabello y la herida son compatibles. Mucho va a tener que explicar Mateo Lucas para salir de esta. Las excusas se le acaban: había móvil, había oportunidad y ahora también hay pruebas. PRESENTADOR: Muchas gracias Arturo. Efectivamente, ustedes lo han visto y lo han oído. El cerco se estrecha sobre Mateo Lucas, principal sospechoso del asesinato de Eva María Sigüenza, una prima suya a la que debía más de veinte mil euros. Me informan mis compañeros de que tenemos en la otra línea del teléfono al abogado de Mateo Lucas. ABOGADO: Buenas noches Juan Luis, gracias por dejarme intervenir, porque esto, como decimos los abogados, es de consolatione philosophae. PRESENTADOR: Explíquese, porque los legos no entendemos estos detalles técnicos. ABOGADO: No sé qué quiere decir con eso de legos, pero para que los no versados en los entresijos de la ley nos puedan seguir --eso sí, nolens volens--, le aclararé que se trata de una prueba non mutandis. Es decir, déjeme que le explique, mi cliente pudo haber golpeado a su prima, que no digo yo ni que lo haya hecho ni que no lo haya hecho, pero en todo caso y de haberse producido este incidente, se trataba de un claro animus iocandi. Vamos, que estaba de cachondeo, era una broma. PRESENTADOR: Una broma. El abogado alega broma. ABOGADO: El término jurídico es buen humor mental transitorio o, si lo prefiere, modus vivendi. PRESENTADOR: Me informan de que también ha llamado la madre de la víctima. Señora Victoria, buenas noches. MADRE: Esto es una vergüenza, una vergüenza. Ese hombre tiene que ir a la cárcel. Mató a mi hija y lo había planeado de primeras. Era un boicot contra ella, una inspiración, un contaberna, un refrigerio. ABOGADO: Señora, si me permite, el término que usted busca es alea jacta est. MADRE: Con usted no me hablo, qué poca vergüenza. Defender a un hombre, que ni es hombre ni es nada, que ha matado a su prima, que lo ha dicho la policía, con esa barra llena de sangre, toda sucia, ni limpiarla podía. Y pensar que un día le invitamos a comer a casa, aunque al final no pudo venir porque tenía dentista. ABOGADO: Quosque tandem abutere, Catilina, patientia nostra. VICTORIA: A mí no me echan atrás su inlocuencia y sus terminios legales. Esto es una vergüenza, yo sólo pido de justicia. PRESENTADOR: Interesante debate el que estamos escuchando. Podríamos pasarnos aquí horas y horas sin llegar a ninguna conclusión acerca del asesino de su cliente, que está clarísimo que es culpable, pero eso es trabajo de la justicia y además no tenemos tiempo. Pasamos a otros temas de actualidad. Tenemos imágenes de un condón rompiéndose en plena faena. ABOGADO: Se dice in situ.
