viernes, 23. junio 2006
Jaime, 23 de junio de 2006 10:32:26 CEST

Jornada de ida y vuelta en la bolsa asnalesa


La bolsa de Asnalia abrió la sesión con pérdidas superiores al 0,7%, debido aún a la decisión que tomó el día anterior el Banco Central Asnalés. El BCA decidió subir los tipos de interés por tercer mes consecutivo. A partir de ayer, el gran escritor de la patria Jaroslav Martínez, el compositor nacional Jan Soriano y el retratista de la familia real Mark García, entre otros, se encuentran en la decimocuarta planta del Ministerio de Cultura. Los inversores ven con preocupación las alzas en estos tipos, sobre todo debido a la ausencia de ascensor en el edificio: la poeta Martina Pérez, por poner un ejemplo, tiene problemas para llegar a su despacho, dados sus 102 años, el corazón artificial y la bombona de oxígeno que la ayuda a paliar su enfisema.
Las ventas se contuvieron gracias a la caída en los precios del barril de lodo. Quien quiera comprar esta materia prima (principal exportación asnalesa) deberá gastarse diez céntimos menos que la jornada anterior. El gobierno espera vender el primer barril en toda su historia este mismo mes, gracias al mínimo alcanzado: -35,17 dólares.
También animó los mercados la opa hostil que lleva de cabeza a los inversores desde hace ya casi dos meses. Petroslav & Co. le ha ofrecido una vaca más a MyriaEx a cambio de su furgoneta de reparto de prensa, con lo que la oferta queda en dos barriles de lodo, treinta y cinco liras asnalesas, un bonobús, un señor de Murcia y una vaca.
El éxito de esta operación supondría que la compradora se haría con el monopolio de la distribución de diarios y revistas en la capital, pero los inversores no ven con buenos ojos esta operación: la furgoneta tiene varias abolladuras y la puerta del acompañante no cierra bien.
Además, la opa aún está pendiente de lo que determine el Tribunal de la Competencia. Cabe recordar que esta decisión se ha retrasado debido a la declaración de incompetencia que el juzgado de lo civil dictaminó sobre el presidente del tribunal, Mika Ruiz, que ha sido recluido en un asilo para ancianos enfermos. Ruiz se declaró en contra de esta decisión, asegurando que "con dinero o sin dinero, sigo siendo el rey". Luego se bajó los pantalones y comenzó a cantar "Esta yegua no es mi vieja yegua gris", hasta que los celadores lo redujeron y lo devolvieron a su habitación.
Los rumores de una avería en un tanque del ejército asnalés llevaron a los inversores a incrementar aún más las ventas, sobre todo en valores relacionados con la defensa. Especialmente Protopov, compañía presidida por un tipo que estuvo en el ejército un par de años en la década de los sesenta y que mantiene buenas relaciones con algunos antiguos compañeros de la Octava División de la Garrota.
El valor se dejaba un 7,2% hasta que los ministros de economía y defensa desmintieron los rumores en rueda de prensa conjunta: Asnalia sólo tuvo un tanque, pero lo vendió en 1983 a cambio de lo que creían que era un caza y resultó ser un setter inglés.
Por cierto, el presidente de Protopov levantó una agria polémica hace un par de meses al asegurar que en el ejército le hicieron un hombre. El general de brigada Fiodor Matías tuvo que salir al paso y asegurar que las orgías homosexuales ya no eran tan frecuentes. Al menos, no en horas de servicio.
Con la apertura de la bolsa de Nueva York, el mercado de Asnalia se dio la vuelta. Y es que Wall Street inició la jornada con pérdidas, y ya se sabe que el inversor asnalés es antiamericano por naturaleza. Como de costumbre, se volvieron a oír gritos de "Yanquins, gou joun" en el gres (tendría que haber sido parqué, pero hubo problemas de presupuesto después de que el fundador de la bolsa decidiera gastarse la mitad en una bonita fuente que está en el centro de la sala, con la versión asnalesa del manekken pis, que es un señor gordo que se rasca un sobaco mientras orina).
Poco antes del cierre de la bolsa, al bedel del edificio le dio una lipotimia, cosa que provocó que los inversores que estaban en el gres dejaran su puesto de trabajo y se pusieran a dar consejos acerca de lo mejor que se puede hacer en estas circunstancias. "Dejadle espacio para que respire", "tiradle un cubo de agua", "el boca a boca, el boca a boca", "pervertido", "¿habéis llamado a una ambulancia?"
Al final sólo fue un susto, pero, con el trajín, la bolsa cerró un cuarto de hora más tarde. La presidenta de la entidad recordó que al día siguiente (hoy para el lector) no habría contratación. "Me he pedido fiesta, aprovechando que tenía que ir al médico, y no hay nadie más para abrir la puerta. Y a según quién no le dejo las llaves".
El índice Asnal20 cerró con ganancias de un 1,26%, en los 892.357,89 puntos. Y todos se fueron a casa contentos por haber contribuido a que la maquinaria financiera del país siguiera su ritmo vigoroso. Por ejemplo, se espera que de aquí a 2010 se abran al menos dos fábricas de algo. Algo bonito, además.


 
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