Jaime, 27 de enero de 2004, 11:21:23 CET

El cenizo


Josep Lluís Carod-Rovira me ha decepcionado. Y es que yo creía que era inteligente. Al menos, lo suficientemente inteligente como para saber que no iba a salvar España del terrorismo él solito, entrevistándose en secreto con un par de terroristas. En secreto, claro, excepto para todo el mundo y especialmente para el diario ABC. Tampoco es que el asunto sea tan grave, pero lo que está claro es que quien tendría que haber hablado con Eta es José María Aznar. Aunque, en fin, Aznar sólo habla con Bush, y para eso incluso necesita intérprete. Rajoy tampoco necesitará hablar con nadie: es lo que tienen las mayorías absolutas. Me ha parecido estupendo, eso sí, lo bien que se ha filtrado la noticia, en lo que es otro ejemplo de periodismo de investigación de la prensa madrileña. Una exclusiva sólo comparable a cuando del Cesid salieron como veintisiete motoristas cargados con aquellos papeles -los papeles del Cesid, oh, cuánto misterio- que todo el mundo leyó un día después en la prensa, discutiendo acerca del verdadero significado de la abreviatura "pte." Después del primer escándalo de la campaña, sólo queda la duda de saber cuál será la próxima hostia que recibirá el Psoe. ¿Algunas declaraciones de José Bono? ¿De Rodríguez Ibarra? O peor, ¿de Jesús Caldera? De todas formas, tampoco hace falta mucho escándalo: sólo con que se sepa que Joan Saura no recicla ni separa su basura, el Partido Popular rebasará los 200 escaños. Victoria en plan Schumacher. Y es que ya no sé si José Luis Rodríguez Zapatero es un buen candidato o no, pero lo que tengo claro es que es gafe. Pero gafe de estos de tebeo, con nube negra y chaparrón encima. Por si alguien no se lo cree, sólo añadiré que el líder socialista es seguidor del F.C. Barcelona.


 
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