Jaime, 3 de junio de 2002 17:25:35 CEST

Un despacho


Pues no, Javi no hablaba mucho, por no decir nada. Apenas mediaba en las conversaciones: se limitaba a sonreír las gracias de Esteban y a dar tímidamente la razón a quien se quejara del trabajo, del calor o del tráfico. De hecho, nunca llegamos a saber realmente nada de él: su nombre y poco más. Se sentaba en esa mesa de allí, donde ahora está Natalia, al lado de Eva y frente a Esteban.
Le ascendieron como un año después de llegar a la oficina. A nadie le extrañó, ya te digo que el muchacho trabajaba bien y además no daba problemas. Le dieron el que ahora es tu despacho. Desde el primer momento ya notamos que no se encontraba a gusto: dejaba la puerta abierta, intentaba escuchar las conversaciones en las que nunca participaba, a veces incluso se atrevía a salir de allí con cualquier excusa -un café, normalmente-, aunque jamás fue capaz de iniciar una conversación.
Y sí, luego se marchó. A otra empresa. Cobrando menos y sin posibilidad de ascender, por lo que he oído. Nos pareció bastante idiota aquello de largarse. Dejó su despacho y volvió a una sala llena de mesas, sillas y ordenadores. Y de gente, claro. Gente con la que tampoco hablará, seguro.
Igual le gusta el olor.

 
Menéame Envía esta historia a del.icio.us
comenta     
on 3/06/02 22:00, alpha dijo:

despues de 1 semana

de ausencia estuve pasando 6 horas en la red, apenas puedo dejar ojos abiertos, apenas logro a leer tu historia, a parte de pistachos, real academia, y un autor/elpais!
te agradezco de nuevo por ser aquí - volveré; ma otro dia que seré menos cansada...
un gran beso un gran gracias, gracias tambien a la paciencia de tu mujer; loba de viena
woelfin alpha.antville.org


 
4/06/02 0:34, Jaime dijo:

Tomates

Sechs Stunden mit dem Computer! Tendrás los ojos como tomates ;)


  
on 8/10/15 17:18, dufrein dijo:

Todo el mundo comete malas elecciones en su vida, supongo que se arrepentirá de esta decisión y también supongo que algún motivo tendría en su momento...