Jaime, 9 de agosto de 2011, 16:39:06 CEST

Jaime Rubio desmiente los rumores acerca de su persona


Jaime Rubio se ha visto obligado a negar los rumores que apuntan a que es zurdo. Rubio convocó a los medios de comunicación en las puertas de su residencia -una autocaravana de 1993-, donde les recibió acompañado de su mujer, sus tres hijos y su perro sordomudo, para asegurar que estos rumores "no son más que habladurías; siempre he usado la mano derecha para escribir, rascarme e incluso para jugar a tenis. Aunque no juego a tenis. Pero si lo hiciera, usaría la mano derecha". El reputado escritor de novelas de terror -aunque él insiste en que son eróticas- afirmó no tener nada en contra de los zurdos: "Incluso tengo amigos zurdos. Aunque me da un poco de asco mirarles a las manos... Eso que hacen me parece contranatura. ¿Por qué no pueden escribir con la derecha, como todo el mundo? Seguro que se puede curar. En realidad, yo no me hablo con esa gente. Pero los tengo agregados en Facebook. Aunque preferiría que estuvieran en la cárcel. O que no existieran. Es más, los voy a borrar de Facebook ahora mismo". Su mujer, una actriz contratada para la ocasión, aseguró haber estado al lado de Rubio "durante estos momentos tan difíciles para nuestra familia. Hemos intentado mantener al margen de toda esta polémica a nuestros hijos, cuyo nombre no recuerdo porque me pasaron el guión hace apenas una hora, pero no nos ha sido posible". Debido al trauma insuperable que atormentaba a los hijos de Rubio, tanto él como su mujer habían decidido suministrar dosis letales de un veneno mortal que justo comenzó a hacer efecto durante la rueda de prensa. Los niños agonizaron durante unos segundos mientras Jaime y su esposa se agarraban de la mano con los ojos bañados en lágrimas, y la prensa tomaba notas y fotografías con todo el respeto que la ocasión merecía. "A esto nos han llevado vuestras sucias ganas de vender periódicos y banners de publicidad –afirmó Rubio, mientras cogía una pala para enterrar a sus hijos-: a matar a estos niños que en realidad son de la vecina. Es más, mi perro sordomudo en realidad es un gato ciego disfrazado. Y esta pala en realidad es un pico". La vecina, que justamente se encontraba entre la multitud de curiosos que atendía a la rueda de prensa, soltó un "ya decía yo que esas caras me sonaban... Pues ahora a ver qué hago con tanta lenteja". Desde las páginas de este periódico que tenemos tantas ganas de vender, le recomendamos encarecidamente a la señora el uso de tuppers para congelar lo que haya sobrado del guiso para así poder aprovecharlo convenientemente durante los próximos días o incluso semanas. "Un momento -afirmó Jaime Rubio mientras este cronista terminaba de redactar el presente artículo-. Sólo quería añadir que en realidad la vecina no había cocinado lentejas, sino garbanzos. Pero claro, piensa que los garbanzos no tienen tanta clase como para aparecer en los papeles. Racista de legumbres..." El racismo de legumbres no tiene ninguna base científica, tal y como explica el doctor en biología Jaime Rubio: "Los diferentes tipos de legumbres no son ni mejores ni peores, sino simplemente diferentes. Además, hay muchos mitos al respecto. Por ejemplo, no es cierto que las legumbres asiáticas sean mejores en matemáticas. De hecho, no hay ninguna legumbre que sepa sumar". En otro orden de cosas, la policía ha arrestado a Jaime Rubio por encubrimiento: al parecer, habría ofrecido cobijo a un elefante acusado de destrozar catorce automóviles en las calles de Calcuta. El elefante consiguió huir, gracias a un hábil disfraz de gato ciego disfrazado de perro sordomudo.


 
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