Jaime, abr 23, 2007, 16:32
Acerca del origen de la tradición de comprar libros y rosas por Sant Jordi
Como cada 23 de abril, cientos de miles de personas salen a las calles con la intención de comprar rosas y libros de cocina. ¿Qué diría un extraterrestre si viniera hoy desde Marte con su platillo volador y contemplara este espectáculo de flores y cocina gastronómica? Pues pensaría: "Cielos, los catalanes salen en masa a las calles cada 23 de abril con la intención de comprar rosas y libros de cocina". Cosa que diría mucho en favor de la capacidad de observación de los marcianos. O, al menos, de este marciano en concreto. Los marcianos no son nada observadores. Normal, teniendo en cuenta que en Marte no hay mucho que observar. Piedras rojas. Tienen setenta y cuatro nombres diferentes para el color rojo. Claro que para ellos el naranja es un rojo claro, y eso es trampa.
Por si alguien no lo sabe, la tradición de regalar libros y rosas por Sant Jordi viene de un año en el que hubo un exceso de producción de uvas. Para dar salida a tanta fruta, los comerciantes aseguraron que traía buena suerte comer doce uvas por fin de año, una con cada campanada. Al parecer, diecisiete escritores famosos murieron atragantados el 23 de abril. Se pasaron más de cuatro meses tosiendo y soportando palmadotas en la espalda, ya que la maniobra de Heimlich no se inventaría hasta el 17 de mayo. Consternados, varios libreros abrieron floristerías, mientras unos cincuentones se quejaron de que la juventud de hoy en día (ayer en día para el lector) ya no leía tanto como antes (mucho antes para el lector) y sólo se preocupaba por divertirse y beber vino, y eso que casi no había vino, ya que todo el mundo se había comido las uvas por fin de año (nota: ese mismo año se inventó la cerveza).
Qué bonitas son las tradiciones. Y qué interesante es conocer su origen, normalmente relacionado con la codicia de algún tendero.
Mientras tanto, en su platillo volante, nuestro marciano se pregunta qué libro de cocina comprar como recuerdo de este día tan especial. Finalmente opta por
Treinta platos que salen por la tele y una rosa con los colores del Barça.
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A mí hoy me han regalado una multa de aparcamiento con los colores de la madre que parió al guardia.
A ver si va a ser tradición marciana.
Pues señor mio, he buscado mucho y no he encontrado en las calles ni libros, ni cerveza, ni uvas ni marcianos; aunque vi a uno que a punto de vino con naranjas estaba muy verde y gritaba algo de colores rojo....
Será porque no soy catalán?
¡Ah, qué artero! ¡Ah, qué doble es Vd., D. Jaime!
¡Qué manera de hurtar la realidad a sus lectores! ¡Todo el mundo sabe que la fiesta más señalada el 23 de Abril es Día de la Patria Asnalesa! Manipulaciones como esta y periodistuchos como Vd. son los que manchan el buen nombre de nuestra Nación.
Me da Vd. asco.
p.s.: hola de nuevo
¿Así que este es el origen verídico y contrastado, la auténtica historia original, lo que pasó realmente, contado por un señor que paseaba por allí mientras aquello estaba ocurriendo? No sé si creerlo. Una duda me queda, sin embargo: ¿practican el sexo libremente los marcianos? ¡Ah, soy tan lúbrico!
Algo había oído en mi último viaje espacial.