Jaime, 14 de marzo de 2007 9:58:45 CET
El negocio de las manifestaciones
El equipo de investigación de
La decadencia del ingenio ha destapado la verdad: las manifestaciones convocadas por el Partido Popular y afines no son más que una tapadera. Con la excusa de convocar a los ricos a protestar por cosas, se consigue que las casas de la alta sociedad queden vacías y desprotegidas, y que así se pueda entrar a desvalijarlas con facilidad. Hay que tener en cuenta que la gente de derechas no sólo se peina con laca o gomina, sino que cuenta entre sus filas con un alto porcentaje de señores y señoras con dinero. De todas formas, el beneficio no es sólo económico, sino que los esbirros populares pueden además echarle la culpa a los rumanos y por tanto a los inmigrantes y por tanto al gobierno.
Gracias a este pérfido plan, Mariano Rajoy se ha hecho con un reloj de oro tan macizo que al final del día tiene agujetas en el brazo, sólo por acarrearlo. Y Ángel Acebes ya tiene hora con el cirujano para limarse la mandíbula. Y Zaplana... Bueno, Zaplana no lo ha notado porque ya está forrado. Creo que se ha comprado dos corbatas.
El equipo de opinión de
La decadencia del ingenio está más que escandalizado: ¿cómo puede ser que un partido político haga un uso tan desviado de las herramientas de la democracia? ¿Cómo es posible que el equipo de dirección de
La decadencia del ingenio propusiera a los populares callar esta verdad a cambio de un modesto soborno y sólo recibiera evasivas, la mitad del dinero y excusas del estilo "necesitamos algo más de tiempo, espera hasta el viernes, no es tan fácil reunir esa cantidad"? El equipo de contabilidad de
La decadencia del ingenio no puede esperar hasta el viernes: hay deudas que afrontar, inversiones que llevar a cabo, un imperio mediático que mantener.
El equipo de denuncias de
La decadencia del ingenio sólo espera que esta ídem no quede en papel mojado y que la verdad se extienda como una mancha de aceite de éstas que luego no salen.
comenta
ya lo sospechaba, son unos ladrones, corruptos, camorristas i horteras.
menudo reloj, Mariano, deberias avergonzarte.
Las manchas sí que salen si se lava bien, pero en vista de que está usted decidido a ocultar la verdad, no me queda más remedio que organizar una manifestación hermosa, popular y millonaria para exigir la verdad de las manchas y la unidad de Torrelodones.
Por fin un grupo mediático independiente!! Que se atreve a llamar las cosas por su nombre (o por su apellido, así, en plan formal).
Por cierto, ahora que el negocio propera tenemos que hablar de esas fotos en las que sales tan divertido... sí, sí, esas que tú y yo sabemos...
El auténtico negocio de las manifestaciones, por cierto, está en el puesto que vende banderitas rojigualdas a seis euros.
¿Seis euros? Pues el sábado más de uno se forró con el superpatrioterismo tontodelhabesco.
(Por cierto, ¿y tú cómo lo sabes? ¿Tienes algo que declarar (a hacienda)?)
Sin tuteos, oiga, que empezamos con confianzas y acabamos con herpes genital.
Eso no me lo decía usted anoche, caballero.
Espere que consulte mi agenda... ayer por la noche... audición en la Scala de Milán... reunión con mi representante... vaya, pues tiene usted razón, anoche no se lo decía.
Mil disculpas (y no pregunte qué representante).
No pienso insistir. Sólo diré que nos seguía un cámara de
Dolce vita.
Hay que ver todo lo que lían con las manifestaciones.
Como aquella del 31 de diciembre en la Puerta del Sol, a las 12 de la noche. Obligaron al gobierno a inventarse no sé qué de unas uvas con campanas y el cambio de año...
La derecha no está acostumbrada a manifestarse, démosle un piríodo de adaptación. Cuando practiquen, se les notará menos que lo hacen sólo por el ansia de poder, por la rabieta del segundón. Me gustaría saber qué te parece mi blog. Un saludo.
Pues muy majo, y no lo digo por educación, que yo soy capaz de hablar con la boca llena, si es necesario.