jueves, 11. abril 2013
Jaime, 11 de abril de 2013 17:11:49 CEST

La conspiración


Pues nada, que tengo blog nuevo: La conspiración.

Me gustaba el nombre, es Wordpress, podéis comentar sin registraros.


 
Menéame Envía esta historia a del.icio.us
enlace directo (one comment)  ... comenta  
 
domingo, 17. febrero 2013
Jaime, 17 de febrero de 2013 17:56:45 CET

Daltonia


Nuestro viaje más divertido fue el que hicimos a Daltonia. Aún recuerdo lo que nos sorprendió la gran cantidad de peliverdes que había y qué bonitos eran aquellos jardines con el césped color remolacha. Allí te dio un ataque de risa porque yo llevaba una camiseta verde y con ese césped de fondo parecía que mi cabeza flotara.

También recuerdo aquella botella del vino verde local, que bebimos en ese restaurante que sólo servía carne roja y que insistía en que era vegetariano. Y qué raro el postre, ese helado de fresa que sabía a sorbete de melón.

Volvimos al hotel dando un paseo mientras anochecía y el cielo se teñía de color esmeralda. Pasamos además por un pequeño estanque, en medio de una plaza, en el que había conejos que, según cómo los miraras, parecían patos. Como llegamos además en campaña electoral, por la noche pudimos ver en la tele un confuso debate entre ecologistas y comunistas, que a mí me dio dolor de cabeza.

Y qué decir de la visita al museo de Daltonia, con cuadros como La batalla de Daltonia y el realismo de esas heridas verdes y brillantes. La batalla de Daltonia es un episodio muy importante para el país. Tuvo lugar en 1752, cuando durante unos ejercicios de caballería, el general Dalton avistó un regimiento con la bandera enemiga, verde y roja.

Después de movilizar a todas las tropas y tras seis días de sangrientos combates con muchos e inexplicables cambios de alianzas, el lugarteniente de Dalton se dio cuenta de que en realidad aquel otro ejército no llevaba una bandera verde y roja, sino roja y verde, la bandera nacional daltona, y que por tanto habían iniciado una batalla contra el regimiento de otro cuartel.

Desde entonces y para evitar confusiones, la bandera daltona es la única que lleva escrito el nombre del país.

La única pega: cruzar la calle era un peligro. Leí en la guía que durante una época cambiaron el verde (o el rojo) por el azul, por lo que los semáforos pasaron a ser verdes (o rojos), ámbar y azules. Pero la gente no sabía que hacer cuando el semáforo se ponía en azul y seguía sin saber si el verde era verde o en cambio rojo. Los accidentes se incrementaron en un 17% hasta que se cambiaron de nuevo los semáforos y se usó una luz blanca, una ámbar y una azul.

Los daltones, completamente confundidos, decidieron dejar de hacer caso a las luces y conducir como los italianos: al azar.

Además, casi nadie usa el metro porque sólo hay dos líneas: la 1 que es roja (o verde) y la 2, que es verde (o roja).

Fue un viaje muy bonito, eso sí. Aún tengo sobre el escritorio el souvenir que me compré: un pisapapeles en el que pone I (corazón) Daltonia. Por algún motivo, el corazón es amarillo.


 
Menéame Envía esta historia a del.icio.us
enlace directo (5 comments)  ... comenta  
 
lunes, 11. febrero 2013
Jaime, 11 de febrero de 2013 17:19:13 CET

Sólo son enlaces, que no cunda el pánico


Dos artículos más en GQ:


 
Menéame Envía esta historia a del.icio.us
enlace directo (3 comments)  ... comenta  
 
martes, 22. enero 2013
Jaime, 22 de enero de 2013 17:30:34 CET

¡Se me amontona la faena!


Pues sí, he tenido mucho lío estas semanas y no he podido actualizar el blog. He escrito unas siete páginas en el último mes y, claro, he acabado extenuado, con doce kilos menos y dos monos redactores muertos a palos en un ataque de ira del que no me siento orgulloso.

Quizás un poco.

He publicado cuatro artículos más en GQ (por cierto, me han cambiado el título en todos; no acierto con el tono):

Y también he publicado otro en Diagonal (lo cual es moderadamente incómodo... JAJAJAJA...): Sueldos y privilegios. "Los sueldos son un lastre para el libre mercado. Si los eliminamos, los costes empresariales se verán reducidos y esto sin duda estimulará la creación de empleo. Es muy sencillo y quien no lo entienda, es que simplemente no sabe de matemáticas. Si ingreso 2.000 euros al mes y cada trabajador cobra 1.000 euros, sólo puedo contratar a dos trabajadores. En cambio, si los trabajadores cobran 0 euros, puedo contratar a infinitos empleados. Con lo que el problema del paro y del cierre de empresas se terminaría de inmediato".

Seguiremos informando.


 
Menéame Envía esta historia a del.icio.us
enlace directo (5 comments)  ... comenta  
 
viernes, 28. diciembre 2012
Jaime, 28 de diciembre de 2012 11:09:37 CET

El problema de la bala


Pues sí, ya se puede comprar El problema de la bala, mi nueva novela. Está disponible en epub en la librería de Libro de Notas y en mobi en Amazon. Sólo se ha editado en formato digital porque soy un robot.

Este es el texto de la contraportada virtual (ojo, que no lo escribí yo):

A veces los pequeños actos inconscientes y hechos casi por juego pueden provocar las peores tragedias. Como sucede con el silencioso y algo apático protagonista de El problema de la bala, la nueva novela de Jaime Rubio, que nunca pensó que dispararse en la cabeza con la pistola de su padre podía desencadenar una espiral de acontecimientos que acabarían con sus huesos en descomposición en la cárcel y con una grave acusación de asesinato en primera persona. Mitad drama carcelario, mitad noir seco y duro, mitad historia de desamor, mitad instrucciones de una lavadora, El problema de la bala es un viaje hilarante y desquiciado por el laberinto judicial que recorre un hombre desde su suicidio hasta su condena final. Aunque a él no le importe demasiado.

Y esta es la portada virtual:

El problema de la bala


 
Menéame Envía esta historia a del.icio.us
enlace directo (3 comments)  ... comenta