Increíble historia de cómo Jaime se adentró en el Mundo de la Música, de las maravillas que allí halló, de las gentes que conoció y lo que estas gentes le contaron, narrada por él mismo
Quería tocar la guitarra, pero la muy estrecha no se dejó.
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Yo me pasé meses haciendo el gili con la guitarra, soportando las burlas de propios y extraños porque no sacaba un ruido coherente. Ahora hago canciones y todo, aunque como venganza por las burlas nunca toco delante de nadie. Hala.
Ya, pero es que mi guitarra se suicidó. Una Gibson, acústica, negra. Una tarde, harta de mis criminales punteos, aprovechó que la había dejado apoyada contra la pared para arrojarse y partirse el mástil. El luthier que la examinó soltó alguna lagrimilla. No era para menos.
Por cierto, esta entrada la escribí después de leer tu texto sobre las canciones que estabas componiendo.
Sniff, una Gibson... qué pena... a mí si se me rompiera mi Academy de 120 euros casi me pondría contento porque tendría excusa para comprarme una mejor (no he querido decir eso, no he querido :-I). ¿Tú componías?
una nueva? debes saber que yo so aficionadisima por la guitarra! un beso desde austria, cerca de salisburgo, en vacaciones
woelfin alpha.antville.org
No creo. Es más, no me extrañaría que me lo prohibieran.
Bonita ciudad: pasé allí unos días hace años.