Jaime, nov 20, 2009, 19:42
Sorpresa
A: Usted puede aceptar los mil euros y retirarse del juego tan tranquilo o abrir nuestra caja sorpresa.
B: Ah, pues mire, me quedo con el dinero, que me viene muy bien.
A: No, hombre, no me joda.
B: Sí, lo sé, soy un conformista, ya me lo decían en el cole. Me gritaban: ¡Conformista! ¡Abúlico! Pero es como soy. Me quedo con el dinero.
A: Yo cogería la caja sorpresa.
B: Es posible, no lo sé. En todo caso, yo no. Prefiero el premio en metálico.
A: Que en la caja sorpresa hay una sorpresa.
B: Sí, ya me supongo que el nombre viene de ahí.
A: Entonces, ¿se queda con la caja sorpresa? ¿Esa es su decisión?
B: Gracias, pero no. Como ya le he dicho...
A: Muy bien, ¡opta por la caja sorpresa! Así me gusta, el mundo es para los valientes.
B: No, si yo...
A: Abra, abra.
B: Bueno, pues abriré. Dentro hay... ¿Otra caja?
A: Sí, ábrala también.
B: Y otra... Dentro de esa otra caja, hay otra más. Y otra. Y otra. Y otra. Y otra. Y sí, ya está, al final hay una caja muy pequeña.
A: ¡Un magnífico juego de cajas!
B: Tendría que haberme quedado con los mil euros.
A: Efectivamente, mucho mejor que el dinero. Pero aún le ofrezco la posibilidad de volver a casa con más. Puede quedarse con las cajas sorpresas o abrir la puerta sorpresa.
B: Ya da igual, me voy a casa con mis cajas, que así puedo guardar cosas.
A: Buena elección: quiere abrir la puerta sorpresa.
B: No, si yo...
A: Abra, abra.
B: Como haya otra puerta, la vamos a tener.
A: Abra, le digo.
B: ¡Joder! ¡Detrás de la puerta hay un Mercedes!
A: ¡Y la sorpresa es que ese coche NO ES SUYO!
B: Vaya, hombre. Me ha sorprendido, sí. Un poco. Entonces, ¿me quedo sin cajas?
A: Pero tiene un fantástico recuerdo de un Mercedes.
B: Un Mercedes plateado.
A: Mejor un Jaguar verde, ¿no?
B: Puestos a tener recuerdos y por el mismo precio, pues sí. En fin, un placer oiga, yo ya voy tirando, que tengo que coger un autobús. Qué bajón, después de ver ese cochazo.
A: Espere, aquí tiene nuestro premio de consolación.
B: No, si ya da igual. Yo en realidad venía a acompañar a un amigo.
A: Tenga, abra este sobre. El sobre sorpresa.
B: No, en serio, da igual, no se moleste.
A: Si no es molestia, es un regalo. Abra el maldito sobre de una vez.
B: En fin... Hay como un polvillo blanco.
A: Sí señor, se lleva usted a casa ¡una infección por ántrax!
B: Hombre, qué bien, ¿no? Ustedes son muy graciosos, ¿verdad?
A: Es lo que tiene.
B: Entonces, del aumento nada, ¿no?
A: Pues va a ser que no. La crisis, las puertas sorpresas, el ántrax, todo juega en nuestra contra.
B: En fin, otra vez será.
A: No crea, no crea.
B: Se intentará. ¿Y aquello que se dijo del bonus?
A: Sí, desde luego. Habrá un bonus sorpresa.
 
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on vie, 21:53, morri dijo:
Sorpresón
Genial el post, ante todo. Una buena metáfora de la vida.

El bonús sorpresa es un ERE. ¡Sorpresa!

 
sáb, 02:52, sopadefabes dijo:
al final... quién es el presentador? A? B? Ramón García?
 
sáb, 13:54, Jaime dijo:
El presentador es A: gracias por avisar de la sopa de letras.