Jaime, oct 1, 2007, 09:05
Violencia
En el edificio en el que vivo… Bueno, en realidad vivo en uno de los pisos… No, en uno de los apartamentos de uno de los pisos de un edificio.
Cielos, me he perdido. Vuelvo a empezar:
En el edificio en el que vivo estamos inmersos en una guerra terrible que puede acabar con varios muertos, y lo malo es que uno de esos muertos puedo ser yo. El caso es que este verano, después de un par lustros de paz mundial, decidí comprarme una guitarra acústica para trastear algún que otro rato muerto.
Bien, pues en estos dos meses se ha mudado una familia, se han fugado dos perros y hay un bebé que tiene que tomar calmantes para dormir. Es curioso esto de la memoria: había olvidado por completo que soy el cuarto peor guitarrista de todos los tiempos.
En un claro acto de venganza, el granujiento adolescente del sexto se ha hecho con la guitarra vieja de su padre, añadiendo a la injuria la ofensa de su voz: el muchacho acompaña el rasgueo de las cuerdas de tripa de gato con el graznido de unas cuerdas vocales que aún están haciendo el cambio.
Después de un par de noches de insomnio (toca por las tardes, pero por las noches nos atacan a todos las pesadillas), el ex heavy del cuarto ha desempolvado su guitarra eléctrica de noventa euros (incluyendo el amplificador) y ha vuelto a dedicar los sábados por la mañana a repetir una y otra vez los acordes de Smoke in the water.
A partir de ahí, las agresiones han ido escalándose: la jubilada del quinto se trae a la coral de su parroquia los martes y jueves; la hermana del granujiento ha formado un grupo de baile y ensayan todos los fines de semana poniendo a Robbie Williams a todo volumen y el otro día vi a la parejita del tercero, la del bebé insomne, descargando una batería. Además, el viejo loco del entresuelo pone cada día más altos sus discos de ópera (en vinilo) y el otro día me pareció que alguien tocaba el Bolero de Ravel con un saxofón.
El edificio está justo enfrente de las obras del Ave. Es cuestión de tiempo, de horas quizá, que se hunda. Eso sí, en el ascensor todos sonreímos y hablamos del calor (o del frío) y de los gamberros que rayan las puertas con las llaves, escondiendo a nuestras espaldas las cuerdas nuevas o el libro de Aprenda a tocar el piano como Rachmaninov en diez lecciones fáciles.
 
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on lun, 17:43, lagranarcada dijo:
Nos pasa a todos
Es algo de lo que nadie se salva, estimado Jaime, ni en España ni en Birmania. Lo pero es que las tecnologías de infrasonido y sus aplicaciones como armas de guerra ya están disponibles en farmacias y verdulerías. Ojalá esto no pase a mayores.

Saludos

La Gran Arcada

www.lagranarcada.blogspot.com
  
on mar, 00:05, airos dijo:
Perseveren. Están ustedes caminando por la senda del breakcore.
La burbuja inmobiliaria nunca tuvo tanto sentido.
  
on mar, 12:41, elchinoblas dijo:
¡Qué horror de edificio! ¡Qué falta de educación! tome usted ejemplo, caballerete, de un edificio modélico: el mío.
Tan respetuosos somos con el tema de la contaminación acústica que hemos creado una serie de normas que cuelgan de la puerta del ascensor; dicen así:

1) Todos los vecinos han de masticar siempre con la boca cerrada, prohibiéndose en todo caso pistachos, maicitos y demás alimentos estrepitosos. El morder un caramelo en vez de consumirlo a chupetones, como Dios manda, será penado con la expulsión directa.

2)Si tiene la necesidad de rascarse los huevos o la pepitilla, según sea el caso, córtese las uñas, eso sí, jamás usando un cortauñas sino un bonito bisturí, que da categoría y clase.

3)En ningún se harán uso de las cisternas, maldito invento infernal, al igual que un clavo saca otro clavo las nuevas deposiciones expulsarán amigablemente las anteriores. Nótense todas las virtudes del sistema propuesto como el ahorro de agua o el control preciso sobre la actividad orgánica. (-No me acuerdo si hoy he meditado... ah si míralo... taba güena la paellita).

4)Los encuentros sexuales tendrán que realizarse con preservativos insonorizados, o en su defecto servirá un trapo de cocina, suficiente para evitar el "chapoteo del amor".

5)Se evitarán en lo posible los desplazamientos del hogar por el tradicional método de la "cochina pisada con los zapatos de claqué sobre la tarima" en su lugar se recomienda tumbarse en el suelo y desplazarse rodando por pasillos y habitaciones.

Por el bien de todos esperamos el cumplimiento de estas normas y, por Dios!!!, no lea esta nota en voz alta cojones!!!
  
on mar, 13:59, rfm dijo:
Impostor
Debo decirle, en nombre de mi cliente, que tengo remitido a su dirección un burofax solicitándole se desdiga de lo dicho. Que diga Diego donde dijo digo, en definitiva.

Mi cliente tiene acreditado su cuarto lugar en la lista de los peores guitarristas del mundo desde el año 1976. En 1983 fue informado de que se encontraba tercero en el ranking, debido que el adolescente que ocupaba la segunda plaza siguió un curso de CCC y pasó a ocupar la octava plaza, con la consiguiente corrida. De puestos.

Sin embargo, desde el 4 de febrero de 1997, fecha en que Guri Varebedian, cantante del grupo músicovocal "Beling y los Neokantianos", compró una vieja guitarra para tratar de componer sus propias canciones, mi cliente vuelve a ostentar el cuarto lugar en la lista. Varebedian ingresó directo al uno.

Le escribo, por tanto, para solicitarle que cambie el texto de su artículo o que al menos reconozca en estos comentarios que lo que ha dicho es falso.
Si se niega, por lo menos diga "hola".
 
mar, 14:22, Jaime dijo:
Esto está en manos de mis abogados.

Gracias a los portátiles, claro, porque si aún usáramos esos ordenadores que ocupaban diecisiete habitaciones y usaban tarjetas perforadas, esto estaría en algún descampado de mis abogados.