Jaime, 9 de enero de 2006, 9:10:31 CET

Dominación


Año nueva, vida nueva. Al final me convencieron para hacerme masón. Con el sano objetivo de dominar el mundo. En la masonería uno no deja de hablar de dominación. Pero por lo demás no tiene nada que ver con lo que me temía. Nada de mandiles. Y hay una importante presencia de mujeres. De hecho, el cotarro lo dirigen unas señoritas encueradas y enfustadas. Las sadomasonistas, se llaman. El ritual de iniciación resulta ciertamente doloroso, pero reconozco que tiene su puntillo. Una vez te acostumbras, dan ganas de repetir y todo. Oh, me tendréis que disculpar, mi ama me reclama. (Lo quiero dejar, pero no me atrevo. Las consecuencias pueden ser terribles.)


 
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